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Pollo al ajillo, la receta que triunfa y todos sus beneficios

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Pollo al ajillo, la receta que triunfa y todos sus beneficios

Si pensamos en las recetas clásicas de pollo, tenemos que acordarnos del pollo al ajillo, una comida rica y sabrosa que triunfa siempre en la mesa. Además de por su sabor, es también un buen plato por todos los beneficios que tienen sus ingredientes.

 

Beneficios de pollo al ajillo

Esta receta incluye alimentos como pollo, ajo, pimentón, champiñones y aceite de oliva. Todos ellos son beneficiosos para nuestro cuerpo.

Pollo: del ingrediente estrella tenemos poco que decir ya que le hemos dedicado diferentes artículos sobre los infinitos beneficios que tiene para nuestro cuerpo. Si quieres conocerlos te invitamos a leer sus beneficios.

El ajo protege al corazón y a las arterias manteniéndolas libres de colesterol. Además, es antiinflamatorio, anticoagulante y vasodilatador, ayudando a una buena circulación. Se recomienda en casos de gripes, resfriados e infecciones leves porque funciona como antibiótico natural fortaleciendo el sistema inmunológico. No solo tiene  estos beneficios, sino que también ayuda a depurar nuestro organismo y es rico en antioxidantes. Sin duda, el ajo es un ingrediente a incluir en nuestros platos.

Otro alimento es el pimentón que contiene vitamina A, lo que proporciona propiedades anticancerígenas. También es bueno para la vista, favorece al buen estado de la piel y la mucosa y fortalece el sistema inmunitario. A su vez, regula la presión arterial y mejora la circulación gracias al zinc, hierro, potasio y fibra que contiene. Se recomienda su consumo en casos de depresión, diabetes o asma ya que incluye vitamina B6. Por último, contiene vitamina K que ayuda a la coagulación de la sangre.

Los champiñones también forman parte de esta receta. Estas setas tienen un alto contenido en agua y proteínas de alto valor biológico aportando todos los oligoelementos esenciales para nuestro cuerpo. Además, los champiñones tienen un muy bajo contenido en grasa y aporta multitud de vitaminas, especialmente B y C, y minerales como hierro, fósforo y potasio que ayudan a nuestro sistema inmunológico, sistema nervioso, regeneración de los tejidos y a la salud visual.

Por último, tenemos que hablar del ingrediente estrella en la dieta mediterránea, el aceite de oliva. Es sin duda el aceite más saludable de todos los que existen. Tiene una óptima concentración de ácidos grasos esenciales que regulan el colesterol y reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, es una fuente rica en vitaminas C y E que le convierte en un potente antioxidante que neutraliza los radicales libres causantes del envejecimiento prematuro.

 

Receta para un sabroso pollo al ajillo

Te traemos la receta clásica del pollo al ajillo para conseguir un sabor único y poder disfrutar de cada bocado.

 

¿Qué necesitamos?

Pollo al corral, dientes de ajo, vino blanco, perejil, laurel, champiñón, aceite de oliva y un poquito de pimentón.

¡Empezamos! Lo primero que debes hacer si no te gusta la piel es retirarla antes de cocinarla.

Comenzamos salpimentando los trozos de pollo individualmente con sal y pimienta. Le damos la vuelta a los trozos de pollo y repetimos el paso.

Una vez salpimentado, doramos los dientes de ajo. Para ello, echamos un chorro generoso de aceite de oliva en la sartén o cacerola. Pelamos los dientes de ajo mientras se calienta el aceite y bajamos el fuego a potencia media mientras añadimos los dientes de ajo.

Es importante que estos se doren, pero que no se frían del todo, así terminarán de cocinarse en el último paso de la receta. Cuando los dientes de ajo adquieran el color dorado, los apartamos.

Llega el turno del pollo, en el mismo aceite en el que hemos hecho los dientes de ajo, añadimos el pollo que anteriormente hemos salpimentado. Mantenemos el fuego con la misma potencia que antes y doramos la carne por un lado hasta que esta coja un color amarillo, seguidamente le damos la vuelta y repetimos el mismo proceso. Una vez este amarillento el pollo, lo retiramos.

Si no te gustan los platos muy aceitosos, puedes retirar el aceite que sobre.

Ya hemos dorado el ajo y el pollo. Si queremos añadir champiñones a nuestro plato, deberemos realizar el mismo proceso que con los ingredientes anteriores.

Una vez estén dorados todos los ingredientes, los añadimos en la sartén o cacerola que estemos utilizando a potencia media. A esto le agregamos una hoja de laurel, vertemos 150ml de vino y lo removemos para que el sabor de integre en todos los ingredientes.

Lo dejamos cocinarse durante 20 minutos a potencia baja.

20 minutos después, destapamos para asegurarnos de que la carne está correctamente cocinada y el alcohol del vino se ha evaporado. Si no tienes claro si está bien cocinado o no, puedes cortar un trocito para corroborarlo.

Una vez finalizado el plato espolvoreamos perejil fresco por encima y ya tenemos nuestro pollo al ajillo listo para servir y disfrutar en familia.

Y tú, ¿Qué receta utilizas para el pollo al ajillo? ¡Te leemos en los comentarios! ⬇

 

 

 

 

 

 

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